La mediación en asuntos mercantiles: una solución rápida, económica y eficaz

22Jul

La mediación en asuntos mercantiles: una solución rápida, económica y eficaz

En las empresas es inevitable el surgimiento de todo tipo de conflictos, ya sea a nivel interno, entre socios y/o departamentos; o a nivel externo, es decir, entre empresas, como los relacionados con la contratación mercantil, conflictos surgidos en el Derecho de la Competencia, de la Propiedad Industrial, en el Derecho Concursal, etc.

 

Actualmente, el colapso que experimentan nuestros Tribunales es una realidad que no podemos obviar, y para las empresas, acudir a la vía judicial puede conllevar una serie de inconvenientes como son los altos costes y el elevado tratamiento temporal de los procesos, la inexistencia de confidencialidad e incluso la pérdida de reputación, con el consecuente deterioro de las relaciones y la pérdida de potenciales clientes. Es por ello, que las empresas necesitan buscar soluciones ágiles, rápidas y económicas que les permitan no sólo resolver sus problemas y mejorar sus relaciones, sino que además, les ayude a crear una organización más próspera, competitiva y pacífica, pues una empresa con una imagen no conflictual aportará mayores garantías de negocio, productividad y solvencia.

 

Ante esta situación, una solución idónea es acudir a la Mediación Mercantil, una de las medidas más importantes de resolución extrajudicial de conflictos, la cual ha experimentado un indudable éxito, tanto en Europa, como en Estado Unidos, donde los empresarios ya vieron la necesidad de acudir a Mediación con el fin de reducir costes, preservar sus relaciones comerciales y, sobretodo, obtener mejores resultados que en la mayoría de procedimientos judiciales.

 

Se trata de un procedimiento adecuado y flexible para gestionar y resolver todo tipo de conflictos empresariales sin necesidad de acudir a la vía judicial. Las partes, de manera voluntaria y junto con la ayuda de un mediador experto en materia mercantil, exponen sus posiciones y mediante el diálogo y la negociación, intentan alcanzar un acuerdo mutuamente satisfactorio.

 

Destacar la importancia de la confidencialidad, en el sentido de que la información y documentación utilizada durante el proceso de mediación no podrá utilizarse en un posterior procedimiento judicial o arbitral, esto evitará que una inadecuada publicidad de los pleitos pueda afectar a la reputación de la empresa. El mediador ayudará a las partes para que éstas alcancen por sí mismas una solución, respetando siempre los principios de lealtad, buena fe y respeto mutuo. Además, se debe garantizar la igualdad de las partes, así como la imparcialidad y neutralidad del mediador.

 

Este procedimiento se caracteriza por la flexibilidad y la sencillez, es decir, son las partes, junto con el mediador, las que determinan libremente sus fases, respetando, claro está, unas reglas básicas que establece la Ley 5/2012 de Mediación en asuntos Civiles y Mercantiles, como son, la forma de inicio mediante solicitud, una fase previa informativa para las partes o la firma del acta constitutiva, momento en el que se inicia el proceso y se decide el número y duración de las sesiones necesarias para el tratamiento del conflicto. Durante estas reuniones, el mediador, utilizará aquellas técnicas y herramientas que considere necesarias en función del caso concreto, ayudando a las partes a alcanzar una solución. El procedimiento podrá concluir en cualquier momento ya sea por voluntad de las partes e incluso del propio mediador, independientemente de que se haya alcanzado o no el acuerdo. Logrado el acuerdo, éste podrá elevarse a escritura pública u homologarse ante el Juez a fin de instar su ejecución ante los tribunales, en caso de incumplimiento por una de las partes.

 

En ocasiones, las empresas necesitan resolver sus conflictos de manera mucho más urgente debido a la posible inminencia de un proceso judicial de reclamación de cantidad. Se trata de pequeños y numerosos conflictos que surgen en empresas por temas económicos de escasa cuantía, y cuyo tratamiento por vía judicial puede suponer un coste elevado e innecesario. Para ello, una gran solución es la “Mediación Empresarial Exprés”, un procedimiento especial mucho más sencillo, centrado únicamente en los intereses negociables de las partes y cuyo objetivo es conseguir un acuerdo en una única sesión con una duración de entre 30 minutos y una hora.

 

En el Derecho Concursal, como ya sabemos, cuando las empresas entran en concurso, la lentitud de los procedimientos y los altos costes, suelen provocar que la mayoría de estas empresas se vean abocadas a la liquidación, lo que unido a la falta de satisfacción de los acreedores, ha señalado la idoneidad de la mediación como método extrajudicial para resolver los conflictos derivados de las situaciones de insolvencia.

 

Así, la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores ha introducido un nuevo título en la Ley Concursal, denominado “el acuerdo extrajudicial de pagos”, un procedimiento “pre – concursal”, para la negociación extrajudicial de las deudas de los empresarios bajo la dirección de un experto denominado “mediador concursal”, el cual deberá comprobar la existencia y cuantía de los créditos, elaborar un plan de pagos y convocar la reunión con los acreedores para debatir, modificar o aceptar el acuerdo propuesto. Ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo o, cuando habiéndose alcanzado éste se incumple, este procedimiento desembocará en concurso, el cual ha sido denominado como “consecutivo”.

 

La Mediación Concursal o “acuerdo extrajudicial de pagos” es un procedimiento más reglado y deberá desarrollarse en la forma, tiempos y con los límites y requisitos establecidos por la Ley. No obstante, se cumple la esencia principal de la mediación, es decir, que deudor y acreedores resuelvan aquellos conflictos relativos al pago de las deudas sin necesidad de acudir a los tribunales.

 

Hay que tener en cuenta, que la mediación no es un sustituto de la vía judicial, sino que se trata de una vía adecuada para la resolución extrajudicial de determinados conflictos, pues no podemos olvidar, que habrá ciertos conflictos que por su gravedad o circunstancias, serán intratables o de muy difícil solución, por lo que, en estos casos, será necesaria una solución por parte de los tribunales.

 

No obstante, de lo que no cabe duda es de las ventajas que la mediación nos aportará frente a un proceso judicial, pero, para ello, es importante que las partes estén dispuestas a escuchar, favoreciendo la comunicación y el respeto, esto les ayudará no sólo a alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambas, sino también, duradero, que les permita mejorar sus relaciones, preservándolas en un futuro.

 

Como Despacho Profesional tenemos claro que es importante preservar los intereses de nuestros clientes y darles a conocer las grandes ventajas que aporta la Mediación Mercantil. Disponemos de un equipo de mediadores profesionales con experiencia en la materia a su servicio, y cuyo objetivo es conseguir que, a través de este medio de solución de conflictos, nuestros clientes transformen esos obstáculos en oportunidades y conserven el control sobre la resolución final del conflicto, ofreciéndoles una nueva perspectiva a los empresarios, la de “ganar-ganar”.

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